DescripciĂłn
La regadera azul dormitaba pacĂficamente a la sombra de la casa y de repente, a travĂ©s de un sueño, escuchĂ© voces quejumbrosas y delgadas que rogaban por ayuda. La regadera abriĂł los ojos y mirĂł a su alrededor, sus ojos se posaron en el macizo de flores, donde las flores inclinaban tristemente sus cabezas por el sol ardiente. Deben regarse de inmediato, de lo contrario habrĂĄ problemas. Mueve los azulejos para que el agua llegue a las flores.Plataforma
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Publicado
24 agosto 2019
Ăltima actualizaciĂłn
24 agosto 2019