La boda está al borde del fracaso. El vestido está roto, el pastel arruinado, la sala no está preparada. Pero puedes arreglarlo para devolver una sonrisa al rostro sonrojado de la novia. Póngase manos a la obra y tendrá éxito. Primero arregla el pastel, decora la habitación y finalmente viste a la novia.