Te invitamos a que te entierres bajo tierra y no a esconderte, sino a entregar la bola al hoyo. Jugarás una especie de golf subterráneo. Canta los túneles para la pelota. Para que ruede libremente en la dirección que desee. Evita los obstáculos, pero recuerda que la pelota solo se moverá en un plano inclinado.