El cachorro tiene un pelaje anaranjado y por eso no era del agrado del entorno canino. El perro se parecía más a un zorro. Para no soportar miradas de soslayo, decidió buscar otro lugar para vivir. Ayuda al héroe de Cãozinho Laranja a recorrer un largo camino a través de las plataformas, recolectando monedas y destruyendo babosas.